Melancolía.

Habrán pasado ya 10 años desde que supo con certeza la fecha de su muerte, y nada ha pasado. Aún sigue andando por calles y avenidas, con un traje desvaído y ajado. Se tomó pocas molestias a la hora de buscar a una compañera, alguien con quien pasar el resto de su vida puesto que, al conocer la fecha de su muerte, creyó que sería poco factible el hecho de ilusionar a alguien con una “eternidad juntos”. Y sin embargo ahí está, se ha perdido de tanto.

Mujer de rosa (III)

 

 

Te metiste en mi cabeza mientras dormía y yo ando tras de ti, no porque quiera quedarme contigo sino porque quiero sacarte de mí mientras duermo.

Demasiado bueno he sido contigo, te dejé andar libremente y mira como me pagas, ignorándome hasta en los viajes de almohada, que triste descubrir que hasta en sueños te me resistes pero más triste fue darme cuenta que por más que lo negué, al final me resigné y acepté haberme enamorado de ti… en un sueño.

 

  -L.M.R.